Nunca me fue extraño mirar
al cielo y encontrarme con
esa estrella reluciente,
monstruosa y cegadora.
La crueldad del universo
no transpira, así que nos
convierte en el blanco
perfecto para ejercer
su esencia omnipotente
y su apetito nocturno.
La oscuridad tiene gloria,
como el humano miedo.
Como no se valora lo existente,
viene un cuerpo a destruirlo.
El tiempo ya no es importante,
los días se han vuelto pálidos,
las noches verduscas
y lo que antes sucumbía
de frio, ahora se incendia
de rodillas, suplicando perdón.
¡La humanidad ha sido condenada!
¡Tenemos tres segundos para correr…
y ya van dos…!

Por Donovan Aduna Correa
(1998)
Licenciado en Biología. Ganador del primer lugar en el concurso de poesía "45 años de la UAM". Juez local en concursos literarios. Colaborador en eventos de poesía a nivel nacional e internacional y de revistas digitales de literatura. Miembro activo de la Academia Nacional de Poesía de la Ciudad de México. Autor de 317 poemas; en creación de una categoría teatral para representar a la literatura juvenil de México a través de medios digitales masivos y CEO de su proyecto literario. ToxiMorrox.
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